sábado, 14 de septiembre de 2013

Prótesis que devuelven el movimiento

Aún tienen los músculos atrofiados. Con ligeros movimientos, Guido Buchelli intenta mover los dedos de una mano negra que está a 50 centímetros de distancia de él. A través de dos electrodos en su brazo, el guayaquileño, de 24 años, repasa los movimientos y se prepara para convertirse en uno de los ecuatorianos en utilizar la mano biónica 'Be Bionic'. Él perdió su extremidad hace cinco años por armar juegos pirotécnicos y ahora prueba una tecnología única en el país. En su segundo intento, los doctores colocaron un 'socket' (encaje de prueba) con electrodos en el brazo de Buchelli para que pruebe -a distancia- la prótesis antes de tomar una decisión final. Con tiempo y un poco de concentración, Buchelli simula la posición de la mano al momento de sujetar un 'mouse' o la forma que en la que debe teclear. ¿Puedes sostener una hoja?, le preguntan al ecuatoriano, quien pensando que la mano biónica también es un nuevo juguete, responde emocionado: "¡Claro!, hasta la puedo arrancar, 'brother". A diferencia de las prótesis clásicas, la mano biónica cuenta con un microprocesador que controla cinco motores; uno para cada dedo. La primera vez que Buchelli comandó la prótesis, los doctores tuvieron que aumentar los niveles de sensibilidad de la mano, pues al no usar nunca antes una prótesis, la electricidad de sus débiles músculos no era detectada por los sensores de la mano. La prótesis, elaborada de aluminio, titanio y algunas piezas de acero en Reino Unido, es una de las tres nuevas prótesis que Protelite trae a Ecuador. La empresa, ubicada en el norte de Quito, se fundó en 1997, a cargo de Santiago Muñoz, protesista y ortesista de la Universidad de Pittsburgh. Desde hace 16 años, la empresa ayuda a personas con discapacidades, a través de miembros artificiales o aparatos ortopédicos. Así fue como Ángel Pulla los conoció. El sargento, de 39 años, perdió su pie en la batalla del Cenepa y luego de la amputación de la extremidad desde la rodilla, él ha probado más de ocho prótesis de esta empresa. Como miembro del Club Deportivo Héroes del Cenepa y competidor de carreras internacionales, Pulla está probando el pie Cartapult. Es una prótesis de fibra de carbono y grafito que se caracterizan por su ligereza, durabilidad y flexibilidad. A través de su diseño en forma de letra 'C' y con un soporte adicional regulable adelante, permite que Pulla almacene un 30% más de energía y, por ende, más velocidad. Dentro de las últimas adquisi­ciones también se encuentra la rodilla C Leg, que está siendo probada por Diego Molina. El ecuatoriano perdió su pierna hace nueve años. Esto, luego de que en ella cayeran más de dos toneladas de acero. Esta prótesis cuenta con microprocesador y servomotores que controlan la sensibilidad y velocidad. Es decir, los sensores en el tobillo y la rodilla leen al menos 50 000 veces por segundo la posición de las extremidades en el espacio y su velocidad en la marcha, anticipando su reacción. Llegar a manipular objetos y comandar los 14 movimientos de la mano biónica es el objetivo de Buchelli. Después de unos intentos más, los doctores colocarán una ortopedia en el brazo del guayaquileño, quien además tendrá que aprender el funcionamiento del software del equipo, con el que podrá gestionar los movimientos de acuerdo con sus gustos y velocidades para controlar tareas específicas y delicadas. Con la ortopedia en su brazo, Buchelli podrá jugar paintball, pescar y hasta entretenerse de forma más divertida en el polígono de tiro. Eso sí: no podrá perfeccionar su natación, porque la prótesis aún no se puede mojar.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Yachay, ¿una promesa cientifica en el Ecuador?

La Universidad Tecnológica Experimental Yachay promete ser el mayor núcleo investigativo del país. Contará con carreras de pregrado científico (Ciencias de la Vida, Nanociencias, Energías Renovables y Cambio Climático, TIC y Petroquímica) y de pregrado profesional como Ingeniería en Bio farmacología, Nanoingeniería, Ingeniería en Hábitat y energía, Ingeniería de Software e Ingeniería de Polímeros. La idea no es casual. Según Héctor Rodríguez, gerente general de Yachay, el proyecto se ha conformado a través de los largos recorridos en 40 parques tecnológicos del mundo como Caltech y Toulouse. La Universidad abrirá sus puertas el primer trimestre del 2014, la investigación sigue siendo una interrogante para los ecuatorianos. Pero, ¿cuál es la necesidad de crear una nueva universidad pública en vez de fortalecer otras instituciones educativas que ya han sentado tus bases con investigaciones a lo largo de los años? Rodríguez es claro. Dice que Yachay respetará a las otras universidades y que el objetivo es compartir. De hecho, Yachay tiene una alianza con la Universidad Católica del Ecuador (PUCE) para realizar biorrefinería y así también apoyar la idea de reestructuración de la matriz productiva del Ecuador. Arturo Donoso, director de Posgrados e Investigación de la PUCE, cuenta que la universidad aceptó trabajar con Yachay porque "se presentó la oportunidad". Si no se hubiera dado, la institución privada continuaría con el proyecto de Biorrefinería interno. Para Donoso, el fortalecimiento de ciencia y tecnología en Ecuador se podría dar a través del compartimiento de conocimientos. En ese sentido, Yachay tiene lógica porque es el esfuerzo del Estado para intercambiar aprendizajes. Sin embargo, el director de Investigación de la PUCE dice que Yachay no puede ser el centro de la investigación en el Ecuador. "No es cuestión de crear un nuevo ente, pero aún sin el apoyo de otras universidades que han hecho investigación desde hace años". Alfonso Espinosa, rector de la Escuela Politécnica Nacional del Ecuador (EPN) y presidente de la Red Ecuatoriana de Universidades y Escuelas Politécnicas (REDU), apoya esta noción, pues la investigación en el país no puede tener una sola base. "El desarrollo de ciencia y tecnología nacional solo se consigue al fortalecer todo el sistema nacional de educación". Es decir, hay que fortalecer las universidades existentes. Espinosa dice que al "seducir" a empresas y a investigadores extranjeros para que posicionen en la Ciudad del Conocimiento, Yachay "no conoce la demanda y la oferta científica y tecnológica nacional". La investigación en el país tiene un problema, según Espinosa. El presupuesto científico es limitado en las universidades, una debilidad que no permite remunerar a los investigadores acordemente. Rodríguez, quien fue viceministro de Educación, aclara que no ha habido falta de recursos, sino problemas de gestionamiento académico. El gerente de Yachay dice que las universidades "suelen generar claustros académicos divorciados entre sí (…) rivalidades que no son virtuosas para el desarrollado del conocimiento". Frente a esto, el presidente de la REDU dice que recién este año se regresó al monto estipulado por la ley del 2010 (USD 49 millones). Entonces, no se puede pretender que la investigación tenga resultados inmediatos. Más aun cuando miembros de la REDU requieren equipamientos cada 5 años. La primera etapa de Yachay costará USD 200 millones. Un monto que podría cubrir los problemas a los que se enfrentan los investigadores de otras universidades. César Paz y Miño, decano del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UDLA dice que por ahora hay un divorcio entre el sector público y privado en investigación. De hecho, se ha concentrado el apoyo a Yachay, pero el Estado se ha olvidado de otros que, pese a las adversidades han decidido quedarse en el país. La UDLA cuenta con el Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIB), y el Centro de Investigación Traslacional, ambos realizan investigación Biomédica. También se investiga enfermedades raras como alzhéimer, Huntington, síndromes genéticos y otras áreas. Al igual que la UDLA, la Universidad Técnica Equinoccial (UTE) cree que un acercamiento con Yachay podría ser beneficioso, ya que según José Julio Cevallos Gómez, rector de la institución, la UTE podría potencializar más aún sus investigaciones en áreas agropecuarias, mecatrónica, ambiente y otras. Según Ramírez, la idea de Yachay crear investigaciones colaborativas y en ningún sentido busca competir con los otros centros. El rector de la EPN aclara que Yachay es una universidad más, igual que las demás. La diferencia es que los demás centros ya han desarrollado investigación y Yachay "todavía está en pañales". El Conocimiento La universidad  se construirá en Urcuquí (Imbabura), en un espacio de 4 200 hectáreas. El entorno estará rodeado de tecnología de punta, como servidores que procesen Big Data (solo información científica) y automatice la ciudad. Hasta el momento,  Yachay tiene alianzas con las comunidades de Urcuquí para trabajar con ellos. Por ejemplo, se potencializará a través de la Biotecnología el procesamiento de caña de azúcar con la empresa Ingenio Azucarero del Norte. En áreas  nanotecnológicas, la Universidad del Conocimiento tiene alianzas con la Universidad San Francisco para crear micro chips en el país e impresoras tridimensionales. Más datos En la Universidad Católica,  estudiantes investigan enfermedades infecciosas. Esta institución  es pionera en investigaciones biológicas en Ecuador. En la Universidad Tecnológica Equinoccial,  en el área de Biología y Ciencias de la vida, los alumnos plantean proyectos científicos con apoyo de los profesores del plantel. Desde hace 7 años,  el plantel participa en proyectos académicos e investigativos. En la Escuela Politécnica del Ecuador,  las ramas de ingeniería han triunfado en concursos locales. La universidad  es un referente ecuatoriano. En la Universidad de las Américas,  los estudiantes pueden especializarse en genética, pues cuentan con un laboratorio exclusivo y único de investigaciones biomédicas. En los laboratorios  del plantel se han desarrollado avances investigativos. LA CIFRA: 200 millones de dólares es la inversión económica de la primera etapa de Yachay.